Con alegría vivimos nuestra Primera Escuela de Padres de Secundaria, un espacio de encuentro, reflexión y compromiso, donde reafirmamos que la educación de nuestros hijos es una misión compartida entre la familia y la escuela. Como comunidad católica franciscana, creemos firmemente que educar es sembrar amor, fe, valores y esperanza en el corazón de nuestros adolescentes. Siguiendo el espíritu de San Francisco de Asís, caminamos juntos con sencillez, fraternidad y responsabilidad, acompañando a nuestros hijos en su crecimiento humano y espiritual. Agradecemos profundamente a todos los padres de familia que participaron con apertura y compromiso en esta importante jornada formativa. Su presencia es signo de amor, entrega y corresponsabilidad en la formación integral de sus hijos. “Mi familia y yo serviremos al Señor” (Josué 24,15)